COLORES PARA ANTIOQUIA

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Hola viajeros, en esta nueva entrada les voy a contar de mi escapada a Antioquía, un pintoresco pueblo en la cuenca media del valle del río Lurín, productor de manzanas y a unos 72 kilómetros de la ciudad de Lima.

Antioquía, es uno de los 32 distritos que conforman la provincia de Huarochirí, en el Departamento de Lima y se encuentra a una altura de 1.526 msnm. Antioquía fue creado en 1935 en el gobierno de Oscar Raimundo Benavides y actualmente tiene un extensión de 388 km2. Con no más de 2.000 habitantes, se ha hecho famoso, porque tan solo a dos horas y media de la ciudad de Lima y al contar con un clima de montaña, es un lugar perfecto para disfrutar, durante los meses nublados de invierno de Lima, de bastante sol, calor y poder conectarse con la naturaleza.

Casa del turista

La Provincia de Huarochirí, durante la época incaica estaba poblada por 4 ayllus, llamados Cajahuman, Cushpampa, Hualashcoto y Chuycoto. Durante la conquista española, estos Ayllus se disolvieron y se reorganizó a la población en pequeños poblados donde se introdujo el culto católico, fue entonces que se fundó la Comunidad de Espíritu Santo, que agrupa a la actual población de Antioquia.

Los Ayllus Incas, eran organizaciones sociales basadas en lazos de parentesco, origen común y propiedades comunes, como estar vinculadas a un territorio. 

La ruta desde Lima hasta Antioquía esta asfaltada en general. Saliendo de la ciudad de Lima, se pasa por Cieneguilla y a la altura del Resort Kankay, empieza un tramo de tierra que pasa por los pueblos de Chontay y Nieve Nieve, unos 30 minutos de camino de tierra. A partir de Nieve Nieve, se continúa la ruta asfaltada pasando por los pueblos de Sisicaya, Chillaco, Palma hasta llegar a Espíritu Santo (Antioquía).

La ruta hasta Antioquía la considero muy importante, ya que en ella, se puede apreciar en las laderas de las montañas, el famoso Qhapaq Ñan o Camino Inca en su ruta transversal desde Pachacamac – Jauja. Conocer el Qhapaq Ñan, es comprender gran parte de nuestra historia y la magnitud de nuestra herencia andina. Es entender lo bien organizados que se encontraban las culturas prehispánicas y cómo a partir de esta red vial, los pueblos contemporáneos todavía pueden seguir tejiendo un futuro de esperanza.

En julio del año pasado, me fui a conocerlo y hacer algunos recorridos de este famoso Camino Inca, si desean saber un poco más de él, pueden visitar el blog que hice al respecto entrando al siguiente link: https://wordpress.com/post/viajesyescapadas.blog/8469.

Cómo empezó todo esto de pintar de colores un pueblo?. Actualmente, Antioquía es una zona productora de manzanas y de la comercialización de esta producción depende la economía familiar de los agricultores. La sobre oferta de manzanas en el mercado de Lima proveniente de otras regiones y la disminución en la productividad de los árboles de manzana en la cuenca media del río Lurín, han influido en el estancamiento de la economía de esta localidad. Frente a esta situación, se desarrollaron múltiples alternativas, como la promoción de la siembra de otros árboles frutales y la transformación agroindustrial de la manzana (sidra, mermeladas, vinagres, etc.). Sin embargo, a pesar de estas iniciativas, la dificultad del acceso por carretera, la falta, hasta hace poco, de servicios básicos, los escasos fondos municipales y de los propios pobladores para promover actividades generadoras de ingresos, han mermado el potencial de estas iniciativas. Pero Antioquía posee un punto a favor, al ubicarse tan cerca de la ciudad de Lima, le permite garantizar un flujo regular de turistas nacionales e internacionales, lo cual resulta sumamente atractivo para el ámbito turístico, ya que existe la posibilidad de compartir sus costumbres y vivencias en una propuesta de turismo rural alternativo.

Hasta este punto, es donde el Centro de Investigación Educación y Desarrollo (CIED-Lurín), concibe la idea de trabajar en un proyecto de promoción turística para el desarrollo, diversificación económica y mejoramiento de la calidad de vida en la región. Así se inicia “Colores para Antioquia”, una iniciativa innovadora que promueve el desarrollo desde el arte. El objetivo inicial fue trasformar a Antioquia en una obra de arte, para que se volviera una atracción turística.

Para iniciar la relación artística con la población, se realizó un Simposium de Arte del 1 al 5 de abril del 2003, a cargo de artistas plásticos y en el cual participó toda la población. Para elegir la propuesta ganadora, se convocó a un concurso internacional donde se recibieron 28 propuestas para el diseño artístico. El ganador, por elección de los propios pobladores, fue el pintor peruano Enrique Bustamante. El pintado del pueblo empezó en agosto del año 2004 y concluyó en noviembre del mismo año. Al final, 30 viviendas fueron convertidas en grandes lienzos donde se plasmaron los diferentes modelos de la propuesta elegida.

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Ahora “Colores para Antioquía”, se ha convertido en el sello de calidad del producto “Antioquía”. El proyecto considera no sólo el pintado del pueblo, sino el conjunto de servicios y productos que se ofrecen en esta zona, donde los servicios turísticos y la agroindustria rural cobran relevancia en el marco de la nueva ruralidad, convirtiéndose en los pilares para la competitividad territorial.

Ahora que el pueblo abrió sus puertas, después de haber sido cerrado por un año debido a la pandemia, he podido apreciar la gran cantidad de restaurantes campestres y hospedajes que se ofrecen en la localidad. En esta escapada, después de hacer unas tomas con el drone, me fui a almorzar a un restaurante campestre llamado Allin Rickuy, tienen varios platos a la carta y elegí la trucha frita a las finas hierbas, estuvo deliciosa y a un buen precio y como tenía previsto hospedarme esa noche en Antioquia, ese mismo restaurante ofrecía hospedaje a un precio razonable. En general, mi estadía en Antioquía fue bastante agradable, el personal del restaurante / hospedaje muy amables y prestos a ayudarte en lo que puedan, lo único que hay que tener en consideración es, llevar repelente para mosquitos porque hay bastantes y a toda hora del día.

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Como han podido observar, el pueblo es pequeño y en su Plaza de Armas se encuentra la Iglesia del Espíritu Santo de Huamansica o iglesia de Antioquía que data de 1817, un local comunal que durante mi estadía de dos días allí estuvo cerrado, unas tiendas que venden helado artesanal, así como souvenirs, la Municipalidad Distrital de Antioquía y el colegio llamado Andrés Avelino Cáceres, en conmemoración al militar y político peruano, que luchó en la “Guerra del Pacifico”, fue Presidente Constitucional del Perú en dos oportunidades y que además, es el patrono del Arma de Infantería del Ejército Peruano.

Otro de los atractivos con los que cuenta Antioquía es un pequeño museo que se encuentra ubicado antes de ingresar al poblado. Esta abierto todos los días desde las 9 am hasta las 5 pm y el costo del ingreso es de S/. 2 soles, menos de un dólar. Que vamos a encontrar en ese museo, colecciones de insectos, monedas y billetes de Perú, cerámica de la cultura Ychsma, cráneos, utensilios agrícolas, fardos funerarios, fósiles de moluscos, instrumentos musicales hechos de hueso, adornos personales de plata, armas de guerra utilizados por los incas y antigüedades en general.

Otro de los puntos de interés es, subir al mirador de Amancaes, Google Maps lo llama mirador de Antioquía, desde allí, se tiene una hermosa vista del pequeño pueblo de Antioquía y mirando hacia la izquierda (foto de la derecha), se puede ver el pueblo de Cochahuayco, un pueblo que también considero importante, ya que es el último pueblo donde se puede recorrer el Camino Inca o Qhapaq Ñan en la ruta transversal Pachacamac – Jauja. Para dirigirse al mirador, se tiene que ir por la calle que pasa por el estadio de futbol y seguir los letreros de señalización hasta el mirador que se puede llegar en vehículo.

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El último punto de interés es, cruzar el puente colgante Malambo que se encuentra casi al frente del museo de Antioquía. Un puente que une dos zonas del pueblo divididas por un pequeño rio afluente del rio Lurín.

A continuación, dejo un video de la escapada a Antioquia.

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